Antes de pagar un arriendo de temporada, comprueba que existe
Llegaste acá desde una reserva. Cuando hayas hecho las
comprobaciones, vuelve y sigue donde quedaste: tus fechas y tus datos
no se pierden.
Cada verano se repite la misma historia: alguien encuentra una casa en
la playa a buen precio, transfiere el abono y, al llegar, la dirección
no existe, la casa es de otra persona o el "dueño" dejó de contestar.
Las fotos eran reales, pero estaban copiadas de otro aviso.
La buena noticia es que casi todas estas estafas se descubren con
comprobaciones simples, que toman minutos y que un anfitrión de verdad
no tiene problema en responder. Si alguien se molesta porque las
pides, eso ya es una respuesta.
Ocho comprobaciones antes de transferir
Busca las fotos en internet. Con Google Lens (en el
teléfono, mantén presionada la foto y elige "Buscar con Google") o la
búsqueda de imágenes de tu navegador. Si la misma foto aparece en otro
aviso, con otro nombre, otra ciudad u otro precio, desconfía.
Pide una videollamada desde adentro. Que te muestre
la vista, la cocina y algo que tú elijas en el momento: abrir una
ventana, mostrar el número de la puerta o la calle desde el balcón.
Las fotos se copian; una videollamada en vivo, no.
Ubica la dirección en el mapa. Búscala en Google Maps
y mírala en Street View. La fachada, la vista al mar o al lago y lo
que hay alrededor tienen que calzar con las fotos.
Llama a la conserjería o a la administración. Si es
un edificio o un condominio, pregunta si existe ese departamento y si
se arrienda por días. Es la comprobación más fuerte que hay, y muchos
condominios de veraneo llevan registro de quién arrienda.
Revisa a nombre de quién está la cuenta. El titular
de la cuenta donde vas a transferir tiene que ser la persona con la
que hablaste. Si te piden transferir a un tercero —"es la cuenta de mi
hermano", "de mi socio"—, pide que te explique por qué, y si no te
convence, no transfieras.
Busca al anfitrión. Su nombre, su teléfono y su
correo en Google. Si publica la misma propiedad en Airbnb, Booking o
Google Maps, mira sus reseñas allá: una propiedad con historia en
otra plataforma es difícil de inventar.
Deja todo por escrito. Fechas, precio total, abono,
qué incluye y qué pasa si cancelas, por WhatsApp o correo. Si después
algo sale mal, ese registro es tu prueba.
Paga el abono y no el total. Un abono razonable, y
el resto al llegar o contra la entrega de las llaves. Si el sitio
ofrece pago con tarjeta, queda registro del comercio que cobró; una
transferencia a una cuenta personal es mucho más difícil de recuperar.
Señales de alerta
Un precio muy por debajo de lo que cobran los vecinos en las mismas fechas.
Apuro: "tengo otro interesado", "si no transfieres hoy la pierdo".
No acepta videollamada, o la posterga una y otra vez.
La cuenta para transferir es de otra persona.
Te pide el total por adelantado, o pagar por un medio poco común.
Te pide fotos de tu carnet o de tu tarjeta, o un código que te llegó por SMS.
La dirección exacta la da "después del pago".
Si ya pagaste y crees que es una estafa
Llama a tu banco de inmediato y explica lo que pasó.
Mientras antes avises, más opciones hay de hacer algo con la
transferencia.
Guarda todo: el aviso, los chats, los comprobantes y
los datos de la cuenta de destino. No borres la conversación.
Haz la denuncia en la PDI, en Carabineros o en la
Fiscalía, con esa evidencia.
Si la propiedad está publicada en KozzyHost,
escríbenos a
contacto@kozzyhost.cl con
el enlace de la página. Podemos dar de baja la página y bloquear la
cuenta que la publicó.
Qué hace KozzyHost y qué no
KozzyHost es una app gratis con la que un anfitrión
administra sus arriendos y publica una página para recibir
solicitudes y pagos. El arriendo lo acuerdas directamente con
el anfitrión: KozzyHost no es dueña ni administradora de las
propiedades, no es parte del contrato y no verifica la identidad de
los anfitriones ni la existencia de las propiedades. Por eso, antes de
enviar una solicitud o de pagar, la página te pregunta si ya hiciste
estas comprobaciones.
Lo que sí hacemos: revisamos cada reporte, y bloqueamos la cuenta y
damos de baja la página cuando una propiedad resulta ser falsa.
Si eres anfitrión: cómo ayudar a que confíen en ti
Quien arrienda de verdad también sale perdiendo con las estafas: el
huésped desconfiado pregunta más, tarda más en decidir o se va a una
plataforma grande. Unas cuantas cosas te ahorran esa conversación:
Ofrece tú la videollamada antes de que te la pidan.
Recibe los pagos en una cuenta a tu nombre.
Enlaza tu aviso de Airbnb o Booking y tu ficha de Google Maps desde tu página, para que vean tus reseñas.
Pon la comuna y fotos reales y recientes, incluida la vista desde la calle.
En KozzyHost tu página pública muestra los enlaces a tus avisos en
otras plataformas, y si activas el cobro en línea el huésped paga con
tarjeta sin transferirte a ciegas. La app es gratis:
descárgala desde acá.